jueves, 27 de septiembre de 2012

El Congreso y la policía

Las manifestaciones en las inmediaciones de los edificios de las Cortes están prohibidas cuando están reunidas, cosa que a mí me parece perfectamente razonable ya que los legisladores no deben realizar su labor sometidos a ningún tipo de coacción. En eso tiene razón el Gobierno, y la tiene también en que es función de la policía velar por que se cumpla la ley. Ahí se agotan todas sus razones.

Ya en los días previos al acto convocado bajo el lema rodea el Congreso, en lugar de procurar tranquilizar los ánimos se han dedicado a todo lo contrario con su insistencia en referirse al acto como ocupa el Congreso o asalta el Congreso, a pesar de que los convocantes insistieron una y otra vez en que no había ninguna intención de acceder al edificio. La palma se la llevó la señora De Cospedal al comparar la manifestación con el intento de golpe de Estado, obviando que los que lo ocuparon en aquella ocasión no eran manifestantes sino militares armados con la intención declarada de acabar con la democracia.

Pero a estas declaraciones impropias de quien tiene la responsabilidad de gobernar ya estamos acostumbrados. Lo que de verdad les quita toda razón es lo ocurrido el martes. Si lo que se pretendía era evitar que los manifestantes se acercaran al edificio del Congreso, lo normal habría sido que los agentes se situasen detrás de las vallas, no creo que haga falta ser estratega militar para saber que no se defiende una barricada situándose delante de ella. ¿Qué hacían entonces los agentes antidisturbios en la plaza de Neptuno, en medio de los manifestantes? Aún admitiendo que no soy un entendido en la materia y que esto tuviera su lógica, lo que no tiene ninguna es que estuvieran empleándose con contundencia en los andenes de la estación de Atocha, a más de un kilómetro de distancia. ¿Y qué decir de ese agente de paisano que fue grabado tratando de decirles a los agentes que le golpeaban que era compañero suyo? ¿Qué hacía entre los manifestantes que, se supone, provocaban los disturbios?

La policía, repito, tiene la obligación de hacer cumplir la ley. Sin embargo su actuación del martes excede con mucho lo necesario para cumplir ese deber, y no creo que actuasen así por iniciativa propia. Alguien tuvo que darles las órdenes. La cuestión es explicar el porqué de esas órdenes, y solo se me ocurre una. No le veo ningún sentido a menos que, lejos de querer evitar los episodios violentos, se los buscase. Tuve la impresión, y ojalá me equivoque, de que alguien quiso que hubiera enfrentamientos simplemente para desacreditar a los manifestantes como unos violentos antisistema.

Por desgracia, parecen confirmar esa impresión las declaraciones posteriores tanto de autoridades como de los medios de comunicación afines a la derecha, incluidas las de no recuerdo qué cretino que hoy afirmaba en un diario que de no haber sido por la policía los manifestantes habrían dado un golpe de estado.

Diréis que todo esto no son más que conjeturas mías que no puedo probar, y tendréis razón, lo admito. Pero hay algo más que no es conjetura y que, perdonando la expresión, me toca mucho los huevos. Me molesta la constante insistencia en que las cosas no se arreglan con manifestaciones como si el problema fuesen las manifestaciones y no las causas que las provocan, como si la gente se manifestase y fuese a ser aporreada por diversión. Me molesta la insistencia en que todo el que se manifiesta es un radical y no, simplemente, un ciudadano descontento que ejerce un derecho legítimo. Me molestan las referencias a la mayoría "responsable" que no se manifiesta como si todo el que no sale a la calle estuviera de acuerdo con las políticas del gobierno, como si la gente no se quedase en casa por que tiene otros compromisos, o es demasiado mayor, por miedo o simplemente por apatía.

El que calla otorga, piensa Rajoy, y si no protestas es que estás de acuerdo con todo lo que hace. Pues será cuestión de protestar más.

P.S. Rectificación.

Creo que debo sacar la pata que al parecer puedo haber metido ayer. Hoy he leído unas declaraciones de responsables de la policía reconociendo haber cometido errores. Entre ellos, el haber situado a los agentes detrás de las vallas y no delante, lo que dicen que hubiera impedido que los manifestantes rompieran el cordón. Si eso es así me equivoqué dos veces, una al afirmar que estaban delante de las vallas y otra al decir que eso no era lógico. Con respecto a los agentes de la estación de Atocha dicen que actuaron por iniciativa propia y sin órdenes. Sigue sin explicar, a mi juicio, lo del agente de paisano y por qué había policiías en la plaza de Neptuno en medio de los manifestantes.

Tras sopesar la posibilidad de eliminar la entrada, he decidido dejarla con esta nota porque creo que en lo esencial sigue siendo válida pese a las explicaciones de la policía.

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