jueves, 22 de marzo de 2012

Elecciones en Andalucía y Asturias

Mi intención era abstenerme de escribir sobre las próximas elecciones en Asturias y Andalucía, porque son los asturianos y andaluces los que deben decidir quién les gobierna, y yo no vivo en ninguna de esas dos comunidades. Cambio mi intención porque es el Gobierno del Partido Popular quien está convirtiendo estas elecciones en una cuestión de Estado que nos afecta a todos, vivamos donde vivamos.

Estamos a 22 de marzo y todavía no tenemos presupuestos generales para este año. Pusieron primero como excusa que aún no conocían las cuentas públicas y en particular la cifra de déficit de 2011, pero a estas alturas ya deberían conocer las cuentas hasta el último céntimo, y ya han hecho pública la cifra de déficit. Pusieron como excusa que debían pactar con la Unión Europa el objetivo de déficit para este año, pero ya se ha fijado en el 5,3%. Ya no quedan excusas y se impone la verdad: que están esperando a que se celebren las elecciones para no perjudicar a sus candidatos, especialmente las de Javier Arenas en Andalucía. Y eso convierte las elecciones autonómicas en asunto de todos los españoles.

El mero hecho de que aplacen la elaboración de los presupuestos a pesar de las presiones de las instituciones europeas para no perjudicar a sus candidatos debería hacer pensar a andaluces y asturianos. No serán precisamente unos presupuestos que la mayoría vaya a aplaudir; por el contrario, serán unos presupuestos que ellos mismos creen que harían que la gente no les votase sin los conociesen. Están haciendo lo mismo que hicieron en la campaña de las elecciones generales, ocultar sus intenciones. Luego, si ganan, dirán lo mismo que dicen ahora, que los ciudadanos les dieron su confianza y eso les autoriza para hacer todo cuanto se les antoje.

Me preocupa que las encuestan indiquen que el Partido Popular obtendrá la mayoría absoluta (como siempre de escaños, no de votos) en las elecciones andaluzas. Porque no cabe la menor duda de que serán ellos quienes interpreten las elecciones autonómicas como cuestión de Estado, afirmando que eso confirma que la reforma laboral y los recortes en servicios públicos cuentan con el respaldo de la ciudadanía, que los ciudadanos entienden que eso es lo que se necesita. No dirán, no, que su victoria se debe única y exclusivamente a los errores del Partido Socialista y al desencanto de sus votantes. O, en el caso de Asturias, a la incompetencia de Francisco Alvarez Cascos.

Por eso me meto hoy en predio ajeno, para recordar a los andaluces y asturianos que me puedan leer, pero sobre todo a los andaluces, que por mucho que sea su desencanto con el PSOE y por graves que fueran sus errores y faltas, que lo fueron, dar la victoria al PP nos dejará a todos los españoles a merced de un partido radicalmente neoliberal que está desmantelando sistemáticamente el Estado social. O aún más a su merced de lo que ya estamos.

Entiendo que para los andaluces no es fácil. Un partido manchado por la corrupción, o un partido que carga todas las culpas y sacrificios sobre las clases medias y bajas y da todas las prebendas a los patronos. En esa tesitura yo me quedaría con los primeros, porque de los segundos solo cabe esperar más injusticia y desigualdad, y más sacrificios de todos en beneficio de unos pocos. Pero la elección no tiene por qué ser entre estos dos, tanto las personas de izquierdas que crean que el PSOE ya no debe seguir gobernando como las derechas que no compartan el radicalismo del PP tienen otras opciones.

Naturalmente, amigo lector, si eres andaluz o asturiano debes votar según tus propias convicciones. Ignora, si quieres, la opinión de este espectador desde la barrera. Pero no votes a un partido en el que no crees para castigar a otro que te ha decepcionado. Y sobre todo, vota.


1 comentario:

  1. Espero que hayan salido todo bien en las elecciones :) y que realmente se resuelvan los problemas

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