miércoles, 29 de febrero de 2012

Razones para el optimismo

Ayer estaba sentado en una terraza con una amiga frente a unas tazas, de café en mi caso, y surgió el tema de este blog. Con gran sorpresa por mi parte mi amiga me dijo que veía optimismo en él; o quizá no fueron esas sus palabras exactas y lo que dijo fue que era más optimista que ella. Lo cierto es que es lo último que esperaba que alguien me dijera sobre este blog, en el que día tras día vengo haciendo vaticinios de desastres y malos tiempos. Ante mi lógico gesto de extrañeza añadió que al menos veía en él esperanza. Si es así, tengo que decir que no es de modo deliberado.

Pero eso me lleva a la pregunta ¿Hay razones para el optimismo y la esperanza? Pues sí, hay razones para un optimismo y una esperanza razonables, empleando el termino razonable en su doble acepción de ajustado a la razón y de prudente. En lo que yo creo que no debemos caer nunca es en el optimismo irracional y la fe ciega del ya verás como todo se arregla.

Una razón para el optimismo es que esta crisis, pese a lo que se dice, no es mundial sino europea y estadounidense. Otros países superaron ya hace tiempo sus propias crisis, regiones enteras del mundo progresan en democracia, justicia y bienestar. También regiones enteras se van sacudiendo el yugo de los tiranos y, aunque con dificultades, esfuerzo y sacrificios, van construyendo un mundo mejor. Se avanza despacio, pero se avanza.

Más razones para el optimismo. En la parte del mundo en crisis, en Europa, en esta España aparentemente dormida hay voces críticas que poco a poco se van haciendo oir. Hace un año no veía en los grandes diarios artículos críticos con la manera en que se afronta la crisis ni con las políticas de la Unión Europea. Ahora no hay día que no lea alguno, incluso en algunos medios afines a la derecha. Los analistas y comentaristas de la actualidad despiertan.

También reaccionan por fin los sindicatos. Lentamente y sospecho que midiendo sus fuerzas, pero reaccionan y movilizan, con toda su capacidad de convocatoria, a sus afiliados y simpatizantes. Hace unos días nos convocaron a una asamblea informativa en mi centro de trabajo, algo que es muy necesario y se echaba muy en falta. Confío en que sigan con ese tipo de actuación. El notable éxito de tres manifestaciones en diez días muestran que hay mucha gente dispuesta a responder.

Y esa es precisamente la principal razón para el optimismo.  Hay millones de personas, cada vez más, en España y en toda Europa que no están dispuestas a permitir que nuestras sociedades retrocedan a tiempos que creíamos superados, y que sí están dispuestas a hacer frente a los abusos y a las pretensiones del neoliberalismo radical.

Así que tal vez sea verdad que hay en este blog un cierto optimismo razonable. Para que sea un optimismo completo solo falta que, cual Saulo de Tarso, caigan del caballo, o de la burra como decimos por aquí, quienes tienen que caer: los políticos que nos gobiernan.

1 comentario:

  1. Tienes fe todavía :) y no me refiero a una fe religiosa :)

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