sábado, 28 de enero de 2012

La crisis y el mercado laboral

Supongamos que circulo con mi coche por encima del límite de velocidad y sin cinturón de seguridad, y en una curva me salgo y me estampo contra un árbol. Al no llevar puesto el cinturón de seguridad me rompo la cabeza contra el parabrisas, mientras que de llevarlo puesto solo habría sufrido heridas leves. Obviamente la causa del accidente es el exceso de velocidad. No abrocharme el cinturón es una circunstancia que agrava las consecuencias del accidente, pero de ningún modo su causa. El cinturón es, desde luego, una excelente medida de precaución, pero si alguien pretendiese hacernos creer que evitará que tengamos accidentes pensaríamos que es tonto o nos toma el pelo.

Pues esto mismo, salvando las distancias, es lo que algunos parecen querer que creamos con respecto a la crisis, el desempleo y el marco jurídico laboral. Se nos repite hasta la saciedad que el mercado laboral español es muy rígido y que esa es la causa de la insportable tasa de paro, y que reformar el mercado laboral hará que vuelva a crecer el empleo. La mentira es tan burda que no alcanzo a comprender cómo se puede mantener tanto tiempo. Lo cierto es que el crecimiento del empleo de que tanto presumía Aznar, y Zapatero en su primera legislatura, se logró con un mercado laboral, se supone, más rígido que el actual. Lo cierto es que se han emprendido sucesivas reformas para flexibilizarlo, es decir precarizarlo, y el paro no solo no ha disminuido sino que no deja de aumentar. Lo cierto es que ninguna de las nuevas medidas que se tomarán (porque se tomarán) en este sentido resolverá el problema del desempleo. Porque la causa del desempleo es la crisis, en la que nada tiene que ver el marco laboral.

Si el mercado laboral es o no rígido y si es conveniente reformarlo y en qué sentido es algo que merece la pena analizar y discutir. Mi humilde opinión, que no voy a justificar hoy, es que no es el más adecuado y que sí debe reformarse, pero no en el sentido en que se está haciendo. Pero esa es otra cuestión; lo que importa ahora es que, como el cinturón de seguridad, el marco jurídico laboral es una circunstancia que agrava las consecuencias de la crisis, pero no es su causa.

Si queremos salir de esta crisis tenemos que atajar sus causas, que estas no son otras, a grandes rasgos, que la desregulación del mercado financiero internacional y la burbuja inmobiliaria. En definitiva dos modos de economía especulativa. Y hay que ser realistas, ninguna de las dos se solucionará a corto plazo.

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