domingo, 10 de julio de 2011

Claroscuros en el discurso de Rubalcaba

Don Alfredo Pérez Rubalacaba pronunció ayer un discurso con motivo de su proclamación como candidato a la presidencia. Se dice que el Sr. Rubalcaba pretende desmarcarse del  gobierno y que por haber formado parte de él carece de credibilidad. Tal vez, pero aún así creo que merece la pena dedicar cinco minutos a leer el discurso, porque solo hay dos candidatos con posibilidades reales de obtener la presidencia, y uno es él.

El señor Rubalcaba ha establecido con toda claridad cuatro objetivos: creación de empleo, creación de una economía sana y competitiva, igualdad de oportunidades, y cambio en la política y en la democracia. En la forma en que desarrolla cada uno de ellos hay claros y oscuros.

Creación de empleo 

Comienza el señor Rubalcaba por decir que no podemos aguantar ese paralelismo entre crecimiento y empleo, que pronto será el momento de pedir a la banca que destine parte de sus beneficios a la creación de empleo, que es partidario de incentivar el contrato parcial, y que debemos llegar a un pacto para que las rentas salariales y los beneficios empresariales sigan vías paralelas. Nada que objetar hasta aquí, yo mismo me he mostrado partidario en este blog de tres de esas cuatro medidas.

En este objetivo  solo veo un aspecto que no me gusta, o mejor dicho que no veo del todo claro, y es la defensa que hace de la reforma laboral llevada a cabo en aras de la flexibilidad, y que afirme que se debe llegar a un acuerdo para dar más flexibilidad al contrato como piden los empresarios y más seguridad como  piden los trabajadores. No me gusta que un político diga que puede hacer cosas contradictorias, especialmente sin especificar cómo.

Hacer la economía más sana y competitiva

En este aspecto dice el candidato socialista que hay que facilitar la vida a los emprendedores quitando trabas administrativas y mediante una fiscalidad razonable. Nada que objetar a lo primero. Sobre lo segundo, según y cómo, puesto que no lo amplía ni aclara qué es razonable. Si se refiere por ejemplo a incentivos fiscales en el inicio de la actividad, me parece bien; si está hablando simplemente de rebajar los impuestos a las empresas, me opongo categóricamente.

Añade también que hay que combatir la inflación liberalizando el mercado de bienes y servicios. La verdad es que se me escapa la relación entre una cosa y la otra, pero la simple mención de la palabra liberalización hace que me ponga en guardia, sobre todo si se refiere a servicios. ¿De qué bienes y servicios está hablando? Esto suena demasiado a privatización de servicios públicos, algo a lo que soy total y absolutamente contrario. El señor Rubalcaba debería haber sido mucho más claro en esto.

También dice que el sistema educativo debe formar emprendedores, lo que me parece bien, pero afirma que lo hará sin modificar ninguna ley educativa, lo que me parece difícil; especialmente teniendo en cuenta que se propone implantar en la educación un sistema equivalente al MIR. Cosa, por cierto, que también me parece bien.

Añade que deberíamos tener una buena política de centros educativos de 0 a 3 años. Por supuesto, tendrá mi apoyo en este punto tan pronto como explique que educación se le va a impartir a un recién nacido.

Igualdad de oportunidades

En este punto parece englobar el Sr. Rubalcaba la igualdad de sexos, la educación y la sanidad, y no tengo nada que objetar a ninguno de los tres aspectos. Afirma que hará bandera de la sanidad pública, y que no hará nada que la debilite. Tiene en eso todo mi apoyo.

Lo único que me preocupa (obsesiones mías) es que haga hincapié en la igualdad de oportunidades, y no de derechos. Entendedme, estoy plenamente a favor de la igualdad de oportunidades, siempre y cuando no sea mera excusa para justificar desigualdades. El modelo del que se autoproclama país de las oportunidades no es de mi gusto.

Cambios en política y democracia

En este punto dice, con razón, que la ciudadanía pide más proporcionalidad y más cercanía, y que ambas peticiones son razonables.  Propone un cambio hacia el modelo alemán, con circunscripciones pequeñas que se supone que favorecen la cercanía, y un resto que garantice la proporcionalidad.

Ya he expresado en otra entrada mi opinión al respecto: no solo no creo que las circunscripciones deban ser más pequeñas sino que creo que debería ser una circunscripción única. Para ser justos, no propone que se establezca ese sistema, solo que se discuta el tema en la Conferencia Política. Se refiere, supongo, a la que el PSOE celebrará en septiembre.

Otros aspectos

Hay otros aspectos que trata el candidato y que no encajan del todo en ninguno de los cuatro objetivos. Uno es la propuesta de que el Estado tenga competencias de control en los planes urbanísticos para impedir la corrupción. Se trata, dice, de prevenir la corrupción y no solo castigarla. Nada que objetar.

Otro se refiere a cuestiones de relaciones internacionales. Se muestra partidario de una tasa sobre las transacciones financieras, de crear una agencia de calificación europea,  de crear bonos europeos, y de construir más Europa. Comparto sin reservas los tres primeros puntos; respecto al cuarto, lo comparto si se refiere a profundizar en los aspectos jurídicos, políticos y sociales de la Unión. Si se refiere solamente a más libertad de mercado, me opongo mientras no se hayan desarrollado los otros aspectos.

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